El yoga es una práctica positiva en el crecimiento y formación de los niños. A través de esta disciplina podrán ejercer el dominio físico y mental, aprender técnicas de relajación, ejercitar la respiración, reforzar la seguridad, activar la imaginación y descubrir la tranquilidad interior. Son importantes para enfrentar situaciones conflictivas, la falta de concentración y hacer frente al estrés.

Esta práctica milenaria puede ser tan divertida como un juego de niños, porque les enseña a encontrar el equilibrio entre el cuerpo y la mente.

Estos son algunos beneficios del yoga para niños:

– Estimulación de la circulación sanguínea.
– Mejora en los hábitos de la respiración.
– Desarrollo y destreza de los músculos motores.
– Flexibilidad en las articulaciones.
– Mejora de los hábitos posturales de la columna vertebral.
– Control de sus emociones.
– Masaje de los órganos internos.
– Mejor de autoestima.
– Baja en el nivel de estrés infantil y la agresividad.
– Perfeccionamiento de los sentidos.
– Agilidad y entereza.
– Calma y relajamiento.
– Estiramiento.
– Armonización de la personalidad y el carácter.
– Canalización de la energía física, la ansiedad y el miedo.
– Mejor comprensión e interacción con los demás.

La práctica del yoga debe ir acompañado de una dieta equilibrada y nutritiva donde las frutas y las verduras jueguen un papel importante para que desde pequeños aprendan hábitos de vida saludables.

Los niños que practican yoga se convierten en personas seguras, sociables y con un excelente nivel de autoestima.

Colabora para Artemisa: Ana María Ramirez G.

Especialista en Descodificación Biológica de las enfermedades.