La cabeza es por sí misma una estructura con una gran concentración de energía, no olvidemos que ahí reside el cerebro, los senos paranasales, los ojos, los oídos, los dientes, hay músculos adheridos al cráneo y a los huesos de la cara y muy cerca están la garganta y los músculos del cuello.

Con este panorama, la cabeza puede doler fácilmente. Excluyendo las cefaleas que acompañan los cuadros febriles, es muy importante analizar el dolor, si es súbito e intenso, motivos suficientes para consultar por urgencias, o si es un dolor lento, que se hace fuerte por momentos y que empeora con el transcurso del día, entonces tenemos que mirar nuestras estructuras musculares.

La mayoría de los dolores de cabeza nacen de la tensión muscular que se produce en el cuello y en los maseteros (los músculos de la masticación), un 80% de la población general padece de bruxismo en algún grado. El bruxismo es la contracción involuntaria de los músculos maseteros durante el sueño, provocando una mordida fuerte y un daño en los dientes.

Una placa mío-relajante es una buena solución, acompañada de ejercicios de relajación antes de acostarse, esto es muy importante especialmente cuando son cefaleas crónicas. También funcionan las cremas antiinflamatorias que pueden ser de origen homeopático.

Otro tipo de cefaleas que tienen una alta incidencia en la población especialmente las mujeres, son las migrañas, donde hay un fenómeno de mala regulación del tono muscular de las arterias y se produce un dolor pulsátil, que se acompaña de fosfenos (el paciente ve luces brillantes), náuseas y en ocasiones vómito. La medicina alternativa, especialmente la Medicina Tradicional China, mira este fenómeno como una insuficiencia de la vesícula biliar.

Tratando este problema con acupuntura, dietas de desintoxicación, y sustancias drenadoras de hígado como la silimarina, la alcachofa, el boldo y el diente de león la vesícula puede mejorar su funcionamiento y darle fin a las migrañas.

Por ultimo nunca subestime una cefalea, especialmente si es en niños o personas mayores a 65 años. Exíjale al médico un buen examen físico y cuidarse de la radiación electromagnética y los excesos de dulce.

 

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Dr. Julio E. Calonge Daly